Make your own free website on Tripod.com

De la torre de Babel a los megaedificios

 

Arq.: Mario Alvarez Urueña

mariofau@yahoo.com

 

Desde la antigüedad al hombre le ha ejercido cierta fascinación el edificar en altura; como reto y como muestra de su poderío; de ahí surgen verdaderas leyendas como los zigurats erigidos hace 60 siglos en la antigua Mesopotamia, una de ellos, el más famoso y destinado al culto religioso, llamado Etemenanki, conocida como la "Torre de Babel" en la tradición hebrea, llevó según la leyenda bíblica, a la ira de Dios por la arrogancia del hombre, quien lo castigó confundiéndole sus lenguas hasta hacer fracasar la empresa por física incomunicación. De ahí pasamos a las pirámides de Egipto; esas inmensas "montañas" hechas con rocas de granito talladas a mano que alcanzan, como la de Keops alturas hasta de 120 metros, erigidas hace 50 siglos en medio del desierto; para saltar a los modernos y actuales megaedificios.

Tal como ha sucedido hasta ahora, el proceso de urbanización a nivel mundial continuará acelerado; la ONU ha previsto que para el año 2025 el 63% de los habitantes del planeta vivirá en las ciudades; una cifra significativa si la comparamos con el 10% que lo hacían en el año 1900. En el futuro muchas ciudades crecerán desmesuradamente y deberán albergar a millones de personas en un espacio cada vez mas limitado; ésto sucederá principalmente en los países Asiáticos donde todos los días se construyen edificios cada vez más altos, como repuesta al mejor aprovechamiento del espacio; torres que remplazarán definitivamente las casas y edificios de vivienda de menor altura; verdaderas ciudades verticales que contienen de todo: comercio, recreación, áreas de trabajo, servicios; megaedificios de casi kilómetros de longitud; así como islas artificiales para ganarle terreno al mar. En la historia de la arquitectura son muchos los arquitectos que se han planteado éste problema, desde Le Corbusier a Kenzo Tange.

En el sudeste Asiático encontramos el modelo de lo que serán las ciudades del futuro. El aeropuerto de Tokio está situado en una gigantesca isla artificial y no hace mucho que se construyeron las "Torres Petronas" en la ciudad de Kuala Lumpur -Malasia- que con sus 451 metros de altura -el equivalente a un edificio de 112 pisos- constituye la edificación de mayor altura construida por el hombre hasta la fecha.

Ya se proyecta construir en Tokio, un edificio en forma cónica, la torre "Milenium" diseñado por el arquitecto Británico, Sir Norman Foster –ganador del premio Prisker de arquitectura 1999- el cual aspira, con sus 800 metros de altura (cerca de 200 pisos), a ser el más alto del mundo; aunque también se anuncia que en Kuala Lumpur -Malasia- se construirá una verdadera ciudad vertical; un edificio de 2.4 kilómetros de largo y 114 metros de alto; y en Hong Kong un equipo de arquitectos Españoles proyecta un rascacielos de 300 pisos y 1.228 metros de altura que albergaría 100.000 personas.

Muchos de éstos proyectos que aún no son viables técnica y económicamente, lo serán en el futuro inmediato, aunque otros se quedarán en planos como se quedaron en el pasado, la torre "Mile" de Frank Lloyd Wrigth; o la torre "Sin Fin" de Jean Nouvel; otras veces, la limitación no ha sido tanto económica como tecnológica. La citada "Mile Tower" de Wright fue proyectada en un tiempo en que los ascensores tardarían 1 hora en alcanzar los pisos superiores, en una edificación donde éstos se convierten en un "metro" vertical que había de desplazar a los 100.000 habitantes entre las diversas plantas varias veces al día.

En los aspectos urbanísticos, tal como lo afirma el arquitecto Angel Luis Fernández, director de la escuela de Arquitectura de la Universidad Europea de Madrid, "La ciudad, tal como hoy la conocemos, tiende a desaparecer. En el futuro, podremos hablar de asentamientos, no de ciudades"; asunto más facilmente entendible, dado el vertiginoso desarrollo de las comunicaciones: la televisión satelital, el internet, la telefonía inalámbrica y las tendencias de desarrollo actual de las ciudades; que se extienden y conectan a lo largo de autopistas de cientos de kilómetros; deduciéndose de lo anterior, por pura ley geométrica, que las ciudades serán policéntricas, pues al no haber un perímetro urbano definido, tampoco habrá un centro definido.

Ibagué, mayo 25 de 1999